Por Rosana Garcia Torrelles

El Enamorado, el amor verdadero: La correcta elección.

Mal llamado los amantes, El Enamorado marca el comienzo del camino emocional correcto, de un camino amoroso definitivo. Es la unión, pero no es el amor humano entre dos personas, aquí se despliega es el amor incondicional, divino, cósmico, universal, en consciencia plena.

Que en principio es amor hacia uno mismo (a riesgo de caer en el narcicismo),  para una vez manifestado se pueda compartir con los demás desde el servicio.

Ese narcisismo a dominar se muestra en el personaje casi de manera soberbia ya que lleva zapatos rojos, tal como los calzan El Emperador, El Loco o El Colgado, indicando inicio egoico, actividad, fuerza, coraje, decisión. Tratando de mostrar de manera abierta que su amor es más terrenal que divino lo cual sería un aspecto a desarrollar a través de la evolución.

La Carta VI de El Enamorado proyecta una doble imagen frente a un apremio a nivel emocional, y se encuentra en una encrucijada, alegóricamente recuerda a la parábola de Hércules, donde se debe elegir entre la virtud y el vicio.

También recuerda a la filosofía pitagórica, donde luego de la muerte del individuo, en el recorrido álmicos, se debe elegir por el sendero de la derecha (los campos de la bonanza) o por el sendero de la izquierda (los campos infernales).

Este Arcano llega para guiar al Enamorado frente a una situación donde se presenta una doble elección.

El Enamorado está a prueba,  frente a dos alternativas, que se presentan al mismo nivel que esta él,  es una selección difícil, dura y donde debe apelar a su juicio de valores.

En un plano es; conciencia, análisis y elección, en otro plano más elevado es; consciencia, reflexión y decisión desde el discernimiento.

Esta entre dos mujeres que aparecen en la carta VI, se demuestran ambas muy diferentes, una de vestiduras rojas (pasión) y aspecto severo, la otra apacible de vestiduras azules (sabiduría), pero el joven Enamorado, sin embargo, observa atento a la primer mujer aunque denota incertidumbre y miedo por tomar una decisión equivocada. Ambas parecen ser sus propias proyecciones.

Los tres personajes constituyen tres de las pretensiones a transmutar en el ser humano desde sus centros o chakras: el centro sexual, el centro emocional y el centro intelectual, para al fin convertirse en unidad.

Del Sol, con rayos punzantes oro y rojos, en el centro superior de la carta, aparece el cuarto personaje; un querubín, un pequeño ángel mensajero, es quizás: Eros Cupido (la super consciencia), apuntando con una flecha (símbolo dinámico, activo y decisivo, dirigido por el sol y la luz de la intelectualidad), que viene a: separar las cosas y a aportar un mensaje de albor para resolver la situación ambivalente. Jamás el pequeño ángel influenciaría sobre una decisión a tomar.

Este arcano invita a preguntarse ¿Cómo están las emociones? En ella se perciben los sentimientos como cúmulos de silencios que emergen a gritos desde el conflicto. Con necesidad de salir a la luz de la conciencia todo aquello que es duplicado y magnificado, y se muestra como pares de opuestos en el interior, todo aquello que se venía gestando y se reprimía, todo aquello que dispersaba la energía.

Esta carta del Tarot referencia al signo zodiacal Géminis que se rige por el elemento aire. Es el doble oculto que posee cada Ser. Ese que se esconde y no se quiere revelar. Su parte opuesta pero necesariamente complementaria para organizar su unicidad y fuerza única.

Sacarlo al exterior, evidenciarlo, mostrarlo para superar el problema desde la elección correcta y madura, establece el precedente del poder de discernimiento desde los sentimientos.

Esta carta, parece dejar poco margen para la intuición, pero es un componente crucial para poder elegir constructivamente las bases de un proceso de realización.

Visiblemente están todos los elementos El sol: fuego, el ángel: aire, la mujer de  vestiduras rojas (tierra), la de vestiduras azules (agua), y el quinto elemento El Enamorado (éter).

El Ser humano viene con dos programas: el amor y el miedo, por miedo no expresa el desenvolvimiento de su propio Yo, si se balancea hacia el amor todo surgirá naturalmente, es por eso que; el Enamorado esta frente a una trascendencia del miedo, de lo que oculta porque le tiene miedo, de lo que no demuestra, de lo que aplaza o no hace por miedo.

El Arcano VI (dos veces tres, dos veces la Trinidad) viene a redefinir el concepto de “enamorado” y a llevarlo cariñosamente al terreno de la discriminación entre la virtud y el vicio, el bien y el mal, lo perdurable y lo efímero, de lo que se imagina, para pasar a la acción de hacer algo con placer.

Claramente, todo enamorado se refleja en su pareja, en su par, en su compañero, porque quien está más cerca es quien le hace de espejo y marco de referencia, y desde allí canaliza su propio conflicto, desde el otro, porque solo así puede ver en el exterior lo que realmente no quiere amar del interior de sí mismo.

Con lo cual, el naipe de El Enamorado no marca una clave para el amor conyugal, erótico, ni sensual, no acerca a la persona amada, querida, ni deseada, lejos está de eso, este Arcano muestra el camino hacia el amor por uno mismo y las correctas elecciones basadas en el desapego y el amor incondicional. Muestra cómo elegir desde una manera orgánica delicada y sutil, desde el no juicio y sin comparación,  cómo habitar el amor sin posesión. Solo así, transitando este sendero, el Enamorado podrá sentirse satisfecho, en armonía y libre, solo o acompañado.

Namasté, mi alma saluda a tu alma.

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Facilitadora Rosana Garcia Torrelles

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