Por Rosana Garcia Torrelles

Los seres humanos están constituidos de un campo electromagnético de aproximadamente unos 10 a 15 centímetros en una persona común.

Dónde:

La parte eléctrica tiene la función que es la de proyectar, y la parte magnética es la que atrae.

Normalmente ocurre eso, solo que el desbalance está fundado en estados primitivos de la evolución y los deseos bajos, y dado que la Ley de atracción no falla, hacen que, todo lo que se proyecta se reciba, y si se emana desde una fuente aquello que es denso y negativo, lo que recibe esa fuente; será denso y negativo.

O aun peor, si no se activan ninguno de estos aspectos se caerá en las consecuentes creencias de: no tengo, o no merezco (porque no se da, o no se recibe).

Se dice que una persona tiene el campo electromagnético en equilibrio cuando atrae al instante lo mismo que proyecta.  En consecuencia, se dice que la persona manifiesta en su realidad aquello que desea de manera instantánea.

Es decir, que el ser humano con un estado de consciencia MUY elevada alcanza aquello que desea a través de la magia de la vida, dado que está en consonancia con la naturaleza de la tierra y del cosmos, análogamente conoce y vive en cocreación con sus leyes.

Ahora bien, además del poco desenvolvimiento espiritual que pueda tener un ser humano, ha habido a lo largo de la historia certeras tentativas de fragmentarlo.

Dividir a la humanidad bajo las ideas de: patriarcados, matriarcados, feminismos, machismos, etc., son el intento concreto de poner foco solo en un aspecto humano, para así despreciar al otro.

Cerca del siglo V d.C se produjo el primer intento de nuestra era para desmembrar el aura humana. Dejando solamente la conciencia de la parte eléctrica de las personas. Llegando a instaurar la idea que aún nos persigue de que las personas deben DAR (parte eléctrica, chakra corona) y no pueden RECIBIR (parte magnética, chakra corazón).

De allí surge la idea de que las manos son una extensión del corazón y están para dar y recibir.

Es por eso que; solo se acostumbra a pensar en dar, ya que es una función mental, y subyace en la enseñanza más básica de las culturas tecno-avanzadas y eso constituye para algunos la idea del mayor bien, o que lo que es igual, que eso de dar y dar, los consagran como mejores personas. Sin considerar que caen así en un error tan o más grande, como aquellos que no ofrecen nada.

El equilibrio está en dar y recibir en la misma medida. No negarse a dar, pero tampoco rechazar algo que se presente bueno.

Ahora bien, ya que; el campo eléctrico es masculino y el campo magnético es de orden femenino, chakra corona, mental y chakra corazón, sentimientos, respectivamente, se entiende más claro entonces, que si solo se experimenta la vida desde un polo, por ejemplo el eléctrico-masculino, jamás habrá evolución del ser.

Hay que vivenciar la experiencia humana (más allá del género) desde ambos polos a la vez. Para ello hay que reconocer cada una de sus fuerzas energéticas en profundidad, activarlas y estimularlas.

¿A quién dar?

En principio a la madre y al padre. Pero ¿a qué madre y que padre? A la madre Tierra y al padre Sol.

Luego a uno mismo y por ultimo a los demás a través del servicio.

Namasté, mi alma saluda a tu alma.

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