Diosa Interior

Diosas como símbolos de energía biológica

Todo ser humano posee la tendencia a personificar modelos esenciales del pensamiento arquetípico de forma colectiva, es inherente al género, y básicamente no responde  a ningún esquema formativo. Es decir va más allá de la cultura, la crianza o las experiencias individuales de una vida.

El contenido del arquetipo de una Diosa aflora de manera análoga y suprapersonal en cualquier mujer, dado que provienen de la misma fuente de información compartida por el colectivo de la humanidad. Tal que, es parte de la información que transmite el ADN planetario, pero que está en otro plano de existencia, y al que se accede voluntariamente, solo con un particular estado de conciencia.

Desde la noche oscura de los tiempos la Diosa estuvo presente.

Los arquetipos se encuentran sosegados, dormidos, desactivados o activados, es decir en la vida tal como desafío constante toda mujer tiene una Diosa-Heroína-Guerrera aletargada o vibrante esperando cambiar.

Y como el atributo potencial transformador interno siempre está presente desde su nacimiento, cada mujer en su camino de evolución se irá acercando a la llave que le active la Diosa interior rectora. Al final del camino la Diosa abrirá la puerta al poder más alto del universo “el autoconocimiento” y con ello el éxito máximo en todos los aspectos de su vida.

Solo la mujer Diosa-Dios tiene el gran poder de CREAR, desde la sexualidad y el alma, crea vida a su imagen y semejanza, diríamos entonces que Dios es MUJER, capaz de crear de la nada y enfrentar los aspectos más oscuros.