Por Rosana Garcia Torrelles

El Sol: La vida nueva con amor pleno.

El Arcano del Sol es una clave masculina del diseño (animus) en oposición al Arcano de la Estrella.

Todo el escenario es bañado por los rayos solares, que se muestra triunfante en foco central de la lámina en todo su esplendor.

El Sol (la santa luz) por medio de sus rayos, intercalando ondulados y rectos (calor y luz), esbozan la misma sensación que los efectos que salen de la Luna, parecen a la vez gotas que ascienden o rayos que caen (ley de retorno).

La Luna, al no poseer luz propia, parece no tener la potencia suficiente para crear deseos, solo los  imagina, los sueña, y recién se materializan con el astro rey, que simboliza la fuerza consciente, la energía fecundante que materializa los sueños de la Luna.

Ella (la Luna) es cambiante, cíclica, mutable, El (el Sol) es fijo, estático, inmutable. Ambos participes necesarios para la gloria del ser humano que quiere conocer las verdades superiores del desarrollo material y espiritual, pero de manera altruista.

En esta carta aparecen personajes similares a los del Arcano XV (el Diablo), dos gemelos humanos, desnudos, solo cubriéndose la cintura (marca un grado de pudor) y ambos solo con collares. Estos dos principios lo activo y lo pasivo, lo opuesto y lo complementario perteneciente al alma humana, se están tomando, en señal de acompañamiento y fraternidad, mientras captan la energía potencial del Sol. Ambos colaboran para la construcción de una obra en común recibiendo la información que llega como fuerza energética del Sol.

Esa obra puede deducirse como el muro que aparece detrás, a sus espaldas, es una pared de ladrillos, que indica que las verdades, desde allí, son constructos limitados y parciales, para la comprensión sensorial del hombre en su aspecto más material.

Solo recién, cuando del Sol con la fuerza de su luz (claridad y verdad) llegue a iluminar hasta la última célula del último hombre, y cada rincón de los seres sean alcanzados con la presencia divina, estos se convertirán en la humanidad regenerada, y volverán a ser como niños inocentes capaces de entrar en el Reino de los Cielos, donde conocerán todos los secretos de la ilimitada verdad y así se podrá reescribir su origen.

Alquímicamente la pareja gemelar refiere al principio masculino, lo proactivo, la voluntad de acción (azufre), en común unión al principio femenino, lo pasivo y receptivo, el sentimiento (mercurio), para crear el oro (filosófico) en el plano del espíritu.

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